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lunes, 12 de enero de 2009

Battlestar Galactica, la mejor

Como él lo dijo mejor, dejo que lo diga él: mi hermano escribe en su blog, Las costas de Avalon, sobre por qué Battlestar Galactica* es la mejor serie de ciencia ficción de todos los tiempos. Cita además un artículo en TauZero en el mismo sentido.

* La nueva serie de televisión (que comenzó en 2004), no la que muchos veteranos vimos en repetición en los '80.


En Las costas… el argumento principal es que BSG no sólo tiene la perfección técnica, la cohesión argumental y las cualidades actorales que hace años prodigó Babylon 5, sino que finalmente rompió (como B5 no pudo del todo) con la trillada, trilladísima estética y estructuras de la space opera. En TauZero, como se puede deducir del título del artículo (Battlestar Galactica nos habla de nosotros mismos), se juzga que BSG es un éxito merecido porque se las arregla para hablar de nuestra realidad, de cosas con las que podemos identificarnos, aun cuando el escenario sea uno de naves espaciales y robots inteligentes.

Como ya está todo dicho allí, no agregaré nada excepto la obvia exhortación a todos los fans... de cualquier cosa que no sean las telenovelas, a que vean Battlestar Galactica, desde el principio, ahora.

lunes, 17 de noviembre de 2008

Infelices

La gente infeliz mira más televisión, según un estudio realizado por sociólogos de la Universidad de Maryland. Analizando dos conjuntos de datos que comprenden casi 30 años, descubrieron que la gente que se considera menos feliz mira en promedio 20% más TV que aquellos que se describieron a sí mismos como "muy felices". Estos últimos tienden a pasar más tiempo leyendo y haciendo sociales.

 No me resulta muy raro el hallazgo, ya que desde hace tiempo mirar la tele me provoca infelicidad a mí, con excepción de los capítulos de Los Simpsons de hace algunos años (los últimos me dejan totalmente frío) y algún que otro documental científico, de los cuales cada vez hacen menos (el Discovery Channel cada vez se dedica más a lo paranormal y a las teorías de conspiración, que tendrán su público pero a mí me resultan supremamente aburridas). Veo los noticieros, pero hay días en el que el espectáculo de "locutores" que no saben conjugar el modo subjuntivo ni hilar dos frases coherentes sin teleprompter me deprime, por no decir de los "periodistas" que no saben ni los nombres de los países del TEG.